El objetivo es aportar a la recuperación socioeconómica, con un enfoque inclusivo y equitativo de poblaciones golpeadas por la pandemia, como el de las mujeres, los pueblos indígenas y personas con discapacidad.
La propuesta fue presentada por autoridades nacionales y representantes de organismos internacionales. Básicamente, son tres guías que contienen buenas prácticas y que describen las principales barreras y recomendaciones para brindar una ayuda integral en ese proceso.
De acuerdo a los propulsores, esta iniciativa impulsada en el marco de la estrategia de recuperación socioeconómica del PNUD en Paraguay. Contiene los lineamientos prácticos para abordar el trabajo con estos grupos prioritarios y el objetivo es que sea utilizada como un recurso más por instituciones públicas y privadas, organizaciones de la sociedad civil y el público en general.
Diana García Alcubilla, jefa adjunta de Cooperación de la Unión Europea, señaló que la pandemia extendió las desigualdades sociales. “Pensamos que las políticas de inclusión social y sus herramientas como las que hoy presentamos, deben ser un motor para el desarrollo económico porque el fin esencial de este tipo de herramientas es garantizar la protección social y una vida digna de las personas sin dejar a nadie atrás”, reflexionó.
A su turno, Silvia Morimoto, representante residente del PNUD, explicó que esta caja de herramientas es el resultado de un trabajo multisectorial en el que participaron más de 30 organizaciones. “Celebramos su realización y esperaos que sea útil para pensar juntos en una sociedad inclusiva y mejor para el Paraguay”, expresó. Por su parte, Benedicto Maceo, representante país de COOPI – Cooperazione Internazionale, señaló que cada guía comprende cinco secciones: conceptos y definiciones claves, preguntas que motivan a la reflexión y un conjunto de recursos, marcos legales, estadísticas y referencias para aplicar medidas socioeconómicas basadas en derechos humanos. “Los resultados fueron la escucha activa y la promoción de instrumentos y políticas que permitan desarrollar un proceso de planificación estratégica”, agregó.
También participaron representantes de las instituciones que serán directamente usuarias de estos lineamientos. Karita Machado, directora de Planificación del INDI, valoró que esta caja de herramientas podrá construir el sueño de una mejor calidad de vida en las comunidades indígenas.
La titular de la Secretaría Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (Senadis), Mariela Ramírez, manifestó que desde la institución consideran que este es el camino a seguir para generar herramientas que promuevan una inclusión real. Sostuvo que iniciativas con el enfoque de derechos son las verdaderas políticas públicas.
Por su parte, la ministra de la Mujer, Celina Lezcano, exhortó a la utilización de esta guía como un elemento de diálogo y de trabajo, de modo a convertirla en un instrumento de soporte para las mujeres que se encuentran en mayor vulnerabilidad.
Las guías ya están disponibles. Pueden ser descargadas en el enlace.


“Todo esto conlleva a que muchos locales están sacando la nariz fuera del agua para sobrevivir”, señaló Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (ARPY).
De acuerdo a lo mencionado por Tavella, no existe ningún elemento que refleje la reactivación económica de las micro y pequeñas empresas. Explicó que este sector se va a recuperar cuando vuelva a contratar y se dinamice el consumo en la microeconomía. Actualmente, esa no es la situación, señaló.
Tavella recordó que las mipymes representan el 96% de las empresas paraguayas y el 76% de toda la fuerza laboral. No obstante, su incidencia en la recaudación del fisco solo llega al 12%. “La gran recaudación pasa por las empresas grandes, que si bien disminuyeron la venta durante la pandemia, no fueron muy afectadas”.
Giménez expresó que estos números confirman dos principales situaciones. Por un lado, desde el punto de vista del consumidor genera confianza para continuar la exploración de esta plataforma comercial. Además, al empresario le anima a invertir en comercio electrónico para ofrecer un canal digital a sus clientes. “Hay muchas cosas que nosotros ya percibíamos, pero hoy, con los números, nos damos cuenta que la percepción era correcta”, manifestó.
Este sector genera entre 60.000 y 70.000 empleos. No obstante, el número incluso puede ser mayor, ya que muchas personas son subcontratadas para cada evento. “Quizás el efecto multiplicador es mucho más grande si nos ponemos a contar esos funcionarios o colaboradores que son contratados a destajo”.