Agentes del Departamento de Lucha Contra el Abigeato incautaron un camión que transportaba 48 animales porcinos sin la documentación sanitaria exigida y aprehendieron a dos hombres durante un procedimiento realizado este miércoles 2 de septiembre en la ciudad de Fulgencio Yegros, departamento de Caazapá. El operativo se desarrolló alrededor de las 18:50, sobre la Ruta PY08 y calle 15, donde los intervinientes detectaron irregularidades en el traslado de los animales.
Durante la verificación, los agentes inspeccionaron un tractocamión Scania, modelo 124G, que contaba con habilitación para el transporte de ganado vacuno, pero que en ese momento trasladaba 48 cerdos de pelaje blanco. El conductor presentó una factura de compra de los animales y una nota de remisión de uso interno; sin embargo, este último documento consignaba a otro vehículo para el traslado. Al ser requerido sobre las documentaciones sanitarias obligatorias expedidas por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), manifestó no contar con ellas.
Ante las irregularidades detectadas, fueron aprehendidos Fredy Rolando Pérez Lezcano y José Salvador Paredes Ocampos, ambos mayores de edad. Por disposición de la fiscala de turno, Andrea Zunini, tanto el camión como los animales fueron trasladados hasta la Base Regional de Antiabigeato de Caazapá, mientras que los dos hombres quedaron a disposición del Ministerio Público y del juzgado competente para el avance de las diligencias correspondientes.
El procedimiento se produce en un contexto de creciente preocupación dentro de la cadena porcina por el ingreso irregular de animales vivos y productos derivados al mercado nacional. El fortalecimiento de los controles busca evitar el ingreso de mercaderías que no cuenten con la documentación y las condiciones sanitarias requeridas, además de resguardar la actividad de los productores que operan dentro del circuito formal.
A esta situación se suma la delicada coyuntura económica que atraviesa la producción porcina, marcada por la caída de los precios y el elevado costo de los alimentos utilizados para la cría. La menor rentabilidad viene afectando especialmente a pequeños y medianos productores, algunos de los cuales se han visto obligados a reducir sus planteles e incluso desprenderse de matrices de alta genética destinadas a la reproducción.
La problemática también está vinculada a la necesidad de garantizar condiciones de competencia equitativas para las granjas formales, que deben asumir costos de alimentación, sanidad, infraestructura y cumplimiento de controles. En ese escenario, los procedimientos contra el traslado irregular de animales cobran relevancia para proteger la producción nacional y contribuir al cumplimiento de las exigencias sanitarias establecidas para el movimiento y comercialización de ganado porcino.

