En el marco de la Jornada de Gobierno desarrollada en el departamento de Alto Paraná, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, acompañó al presidente Santiago Peña durante una visita a la Granja San Bernardo, situada en la localidad de Naranjal. En la ocasión, destacaron el potencial del sector porcino como un eje clave para el desarrollo económico regional.
Durante el recorrido, el titular del MIC resaltó que la inversión en la granja —estimada en unos USD 200 millones— no solo fortalecerá la producción porcina, sino que también permitirá dinamizar una extensa cadena de valor en la zona. En ese sentido, explicó que se proyecta la instalación de aproximadamente 500 galpones de engorde en un radio de 150 kilómetros, facilitando la integración de pequeños y medianos productores.
“Este modelo genera empleo en el campo y reduce la migración hacia las ciudades. Se trata de crear oportunidades en el lugar donde vive la gente. Además, dejamos de exportar materia prima sin procesar para transformarla en proteína animal, lo que nos inserta en cadenas globales y mejora nuestra competitividad”, afirmó Riquelme.
Asimismo, subrayó que este tipo de inversiones promueve un cambio de paradigma al apostar por la industrialización de los productos primarios, generando mayor valor agregado. También destacó la ubicación estratégica de Naranjal dentro del principal polo agrícola del país, lo que favorece la articulación entre la producción de granos y la industria porcina, consolidando un ecosistema productivo más eficiente.
Transformación del sector productivo
Por su parte, el presidente Santiago Peña valoró el trabajo de los productores y reafirmó el compromiso del Gobierno con el desarrollo agroindustrial. En ese contexto, enfatizó la importancia de acompañar la evolución del sector hacia modelos más sostenibles y productivos, además de impulsar obras de infraestructura clave como la ruta Naranjal–San Cristóbal para mejorar la competitividad regional.
A su turno, el presidente de la Granja San Bernardo, Hugo Schaffrath, destacó el crecimiento sostenido de la producción porcina en Paraguay, que pasó de 13.000 toneladas en 2007 a cerca de 90.000 toneladas en 2025, con un stock aproximado de un millón de cerdos. También remarcó el impacto social del rubro, que involucra a más de 30.000 fincas de pequeños productores, así como el aumento del consumo interno, que ya supera los 11 kilos per cápita.
En cuanto a las exportaciones, el sector experimentó un importante avance, pasando de poco más de 400 toneladas en 2009 a más de 21.000 toneladas en 2025, reflejando el trabajo articulado entre el sector público y privado para conquistar nuevos mercados.
En este escenario, las autoridades coincidieron en que la producción porcina se posiciona como una oportunidad concreta para dinamizar la economía, generar empleo y fortalecer la presencia de Paraguay en el mercado global de proteínas, aprovechando un contexto internacional favorable para su expansión.

