El Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya dio a conocer un informe elaborado con el respaldo técnico y financiero de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el que se examina el desempeño y las perspectivas de crecimiento de distintos rubros industriales dentro de la economía nacional.
El estudio identifica ocho sectores estratégicos con capacidad de impulsar la diversificación productiva. En esta primera fase, el análisis se enfoca en cuatro de ellos: el plástico, el farmacéutico, el agroquímico y el metalúrgico, seleccionados por su dinamismo, su base productiva ya instalada y su potencial para generar efectos económicos significativos.
Según el documento titulado “Diseño de una hoja de ruta para una política de desarrollo industrial y trabajo decente en Paraguay”, estos sectores presentan condiciones favorables para expandirse, aunque cada uno se encuentra en diferentes niveles de desarrollo.
El informe señala que el país cuenta con espacio para fortalecer su capacidad productiva, lo que podría derivar en una disminución gradual de importaciones en varios rubros, con un impacto económico relevante a corto plazo, siempre que se generen las condiciones necesarias.
Para el análisis se utilizó una metodología que combina variables técnicas y sociales, permitiendo evaluar no solo la factibilidad productiva, sino también su incidencia en el empleo, la formalización laboral y los encadenamientos dentro de la economía.
En cuanto a resultados, el sector plástico lidera en potencial con 71,4 puntos, seguido por el farmacéutico con 69,4. Por su parte, el agroquímico (65,3) y el metalúrgico (62,0) también muestran oportunidades importantes, aunque requieren condiciones específicas para consolidarse.
Entre los factores que influyen en el desempeño de estos rubros se destacan la disponibilidad y el costo de los insumos, la adopción de tecnologías, el nivel de innovación, así como las condiciones logísticas y energéticas, elementos clave para mejorar la productividad y ampliar mercados.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que ningún sector alcanza aún el nivel necesario para posicionarse como motor industrial pleno, lo que evidencia la necesidad de políticas sostenidas y focalizadas en el tiempo.
En materia de empleo, el informe resalta que estos sectores tienen un alto potencial para generar trabajo formal, especialmente el rubro plástico, que concentra una importante proporción de mano de obra calificada. Además, la existencia de capacidad ociosa en algunas industrias permitiría aumentar la ocupación sin grandes inversiones iniciales, lo que podría traducirse en más empleos de calidad y mejores salarios.
Finalmente, el estudio advierte que, si bien Paraguay dispone de bases productivas con potencial, su desarrollo no será automático. Será clave definir prioridades, coordinar acciones y sostener estrategias a largo plazo.
Este documento se presenta como un aporte técnico de la Unión Industrial Paraguaya al Ministerio de Industria y Comercio y al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, con el fin de contribuir al diseño de políticas públicas orientadas al crecimiento industrial.
En un escenario global donde las cadenas de producción se están reconfigurando, el fortalecimiento de estos sectores podría ser determinante para mejorar la competitividad del país en los próximos años.

