Un operativo permitió interceptar un camión que transportaba animales porcinos que, según las primeras investigaciones, habrían ingresado de manera irregular desde Brasil. El procedimiento se concretó sobre la Ruta PY02, a la altura del kilómetro 7,5 de Ciudad del Este, luego de una denuncia presentada por representantes de la Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC). El valor estimado de la carga rondaría los G. 600 millones.
El control se inició cerca de las 17:00 y contó con la intervención de agentes de Delitos Económicos, además de funcionarios de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Los ocupantes del vehículo presentaron una factura por los animales, pero no contaban con la correspondiente Guía de Traslado, situación que generó sospechas y derivó en la verificación de la carga.
De acuerdo con las informaciones preliminares, los cerdos habrían sido trasladados desde la zona de Saltos del Guairá, en Canindeyú, con destino a un establecimiento ubicado en el kilómetro 10 de Ciudad del Este, donde presuntamente serían faenados. Durante el procedimiento fueron detenidos el conductor del camión, Adrián Recalde, y su acompañante, Plutarco Fleitas.
Ambos señalaron a los intervinientes que se desempeñaban únicamente como transportistas y que no serían propietarios de los animales. Permanecieron detenidos por disposición judicial y deberán comparecer ante el Ministerio Público. La investigación quedó a cargo del fiscal Ysrael Villalba, quien deberá determinar el origen de los cerdos, las circunstancias de su ingreso al país y quiénes serían los responsables del presunto contrabando.
Los productores porcinos habían advertido sobre el impacto que genera el ingreso irregular de animales provenientes del extranjero, tanto por las consecuencias económicas para quienes trabajan dentro de la formalidad como por los riesgos sanitarios que podría implicar la movilización de animales sin los controles correspondientes.
Tras la intervención, los cerdos fueron trasladados hasta un establecimiento frigorífico de Santa Fe del Paraná, donde quedaron bajo resguardo para la aplicación del rifle sanitario, conforme a las disposiciones de las autoridades competentes. El destino final de los animales dependerá de las determinaciones de Senacsa y de los resultados de la investigación sobre su eventual ingreso irregular al territorio nacional.

