El titular del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin Camperchioli se mostró dispuesto a trabajar de manera conjunta con la Fiscalía para investigar posibles casos de contrabando de carne de cerdo, siempre que las denuncias sean presentadas formalmente y cuenten con información concreta. Martin Camperchioli, pidió a los productores y referentes del sector acercar los datos a las autoridades competentes, de manera a facilitar la identificación de los puntos de ingreso, almacenamiento o comercialización irregular.
El alto funcionario señaló que Senacsa puede participar en operativos conjuntos con la Fiscalía cuando existan denuncias específicas que permitan orientar las investigaciones. En ese sentido, remarcó que las denuncias públicas sobre el ingreso ilegal de productos deben ser acompañadas por datos que permitan determinar dónde se estarían produciendo estas operaciones. El titular del servicio sanitario sostuvo que, sin información precisa, resulta difícil establecer acciones concretas de control.
La posición de Senacsa se da en medio de la preocupación manifestada por productores porcinos ante la fuerte caída de los precios de la carne de cerdo en el mercado interno. En los últimos meses, el valor del producto pasó de más de G. 13.000 por kilogramo a entre G. 7.000 y G. 8.000, según referentes del sector, generando un fuerte impacto económico en los establecimientos dedicados a la producción porcina.
La situación afecta especialmente a los pequeños productores, quienes advierten que los ingresos obtenidos actualmente por la venta de los animales en muchos casos ni siquiera permiten compensar los costos destinados a la alimentación. Desde el gremio lamentan las millonarias pérdidas que genera el problema y señalan al contrabando como uno de los factores que debe ser investigado ante las dificultades que enfrenta la producción nacional.
En este contexto, el titular de Senacsa también advirtió sobre los riesgos sanitarios que implica el ingreso clandestino de productos de origen animal. Al tratarse de mercadería que ingresa por vías no autorizadas, se desconoce su procedencia, las condiciones sanitarias en las que fue producida y la forma en que fue transportada y conservada. Por ello, consideró fundamental que las autoridades reciban información concreta para verificar las denuncias y determinar las responsabilidades correspondientes.
Por otra parte, Martin Camperchioli señaló que los registros del sector muestran un incremento de la faena, que hasta el 31 de julio superó las 680.000 cabezas, un 12% más que el año anterior. Las exportaciones, sin embargo, se mantienen prácticamente estables, con unas 10.200 toneladas frente a las 10.300 toneladas del periodo anterior. En este escenario, Senacsa mantiene abierta la posibilidad de coordinar acciones con la Fiscalía y otras instituciones de control, a partir de denuncias formales que permitan investigar casos concretos de presunto contrabando.

