La Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC) reclamó a las instituciones del Estado un mayor control y acciones coordinadas para frenar el ingreso irregular de carne, animales y productos porcinos provenientes principalmente de Brasil. El gremio plantea una política de tolerancia cero al ingreso, transporte, almacenamiento y comercialización de productos que no cuenten con la documentación legal, sanitaria y tributaria correspondiente, ante el impacto que esta situación está generando en la producción nacional.
Entre las medidas solicitadas, la APPC pide al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) reforzar los controles sanitarios sobre cerdos, carne, productos y subproductos porcinos, además de verificar la documentación y procedencia de las mercaderías. También plantea una mayor coordinación con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y otras autoridades para detectar y evitar el ingreso de productos de origen ilegal al mercado paraguayo.
En el caso de la DNIT, el gremio solicita intensificar los controles aduaneros en los pasos fronterizos y zonas consideradas vulnerables, así como fortalecer la fiscalización tributaria y comercial dentro de sus competencias. La APPC propone, además, establecer un canal institucional con la DNIT para facilitar la presentación y seguimiento de denuncias documentadas relacionadas con posibles hechos de contrabando. A esto se suma el pedido al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) de proteger a las mipymes porcinas formalizadas que actualmente deben competir en condiciones desfavorables.
El planteamiento también alcanza al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), al que los productores solicitan reconocer el impacto del contrabando sobre el productor primario e incorporar esta problemática dentro de la política pecuaria nacional. Asimismo, la APPC pide la intervención de la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco) para fiscalizar el cumplimiento de las normas de protección al consumidor y controlar la información relacionada con el origen y las características de los productos comercializados.
El pedido incluye igualmente la participación del Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), para brindar asistencia técnica sobre normas, etiquetado, calidad y requisitos aplicables a los productos porcinos. La APPC plantea además la coordinación con el Ministerio Público para la persecución penal de hechos que pudieran constituir contrabando u otros delitos, mientras que la Policía Nacional y la Armada Paraguaya tendrían un papel de apoyo en procedimientos, controles y vigilancia en zonas fluviales y otros sectores bajo su competencia.
Las exigencias del gremio se producen en un contexto de fuerte deterioro de la rentabilidad del productor. Roberto Bento, vicepresidente de la APPC, señaló que el precio recibido por el productor cayó desde aproximadamente G. 11.500 hasta menos de G. 8.000 por kilo desde enero, mientras que el costo de producción se ubica entre G. 7.500 y G. 8.500 por kilo. Esta situación deja a muchos pequeños productores prácticamente sin margen e incluso con dificultades para recuperar lo invertido en la alimentación de los animales. La presión aumenta por la diferencia de costos con Brasil, donde el cerdo se cotiza entre G. 5.000 y G. 6.000 por kilo, generando una fuerte competencia para la producción paraguaya formal y, según los productores, un incentivo para el ingreso irregular de carne y animales desde el vecino país.

