El sitio cautiva a los visitantes con su frondosa naturaleza. La posibilidad de acampar bajo las estrellas y contar historias alrededor de una fogata es el principal atractivo del lugar.
La posada Turística Doña Anto se ubica en la compañía Comandante Ojeda y ofrece a los visitantes dos formas de estadía. La primera consiste en ocupar una casa con capacidad para 12 personas. El lugar contempla cinco habitaciones climatizadas, sala de estar y cocina con desayuno incluido.
La segunda alterativa es acampar alrededor de la casa. Esta opción es ideal para los que buscan una experiencia más cercana con la naturaleza. Además, para la diversión o el descanso tienen canchas de vóley y fútbol, una piscina y hamacas para relajarse con el silencio del ambiente que solo es interrumpido por el sonido de las aves.
Diana Pereira, propietaria del establecimiento, indica que cerca de la propiedad hay diversas actividades para realizar.
“A unos 500 metros, hay una cantera con una vista panorámica espectacular y para los más aventurerostambién se encuentra el Cerro Kavaju. La ciudad también cuenta con sus propios encantos ocultos, es imposible aburrirse al visitarnos”, resaltó.
Creación
Pereiraexplica que la idea de la posada nace en plena pandemia. En su casa de verano familiar, vio la oportunidad de emprender en el turismo interno. En noviembre del 2020 y con el apoyo de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), inauguró el proyecto que tuvo gran aceptación por parte de los visitantes que encontraban en la ciudad de Atyrála desconexión y tranquilidad necesaria.
“Nos destacamos en la atención. Siempre recibimos el agradecimiento de nuestros clientes que se retiran felices con la promesa de volver una segunda o tercer vez”, explicó.
Datos
Facebook: Doña Anto
Instagram: @donaanto.20
WhatsApp: (0981) 130-833


“La pandemia nos destapó y nos sacó del confort, nos tuvimos que adecuar a las nuevas formas y herramientas para seguir, pero también nos animó a replantearnos el inicio de una vida de la mano del emprendedurismo”, dijo Acosta.


Otro problema que existía era la falta de conocimiento del periodo de desove. Las hembras poseen un ciclo corto de ovulación de 2 horas, pero si los óvulos aún no están completamente maduros, no podrán exprimirse y los peces deberán ser devueltos al estanque y repetir el procedimiento luego de dos horas. Cada recolección de huevos representaba un alto riesgo para las hembras reproductoras.
, chipitas y minutas.