En el marco de una misión conjunta entre Bolivia y Paraguay, creadores provenientes del oriente boliviano exhibieron sus colecciones en Asunción, marcando el inicio de su desembarco en el mercado paraguayo y su acercamiento a espacios como Asunción Fashion Week.
Como parte de una agenda que combinó actividades culturales y comerciales, impulsada por la Cámara Binacional Boliviano-Paraguaya, diseñadores del oriente de Bolivia protagonizaron un desfile en el centro comercial Vía Allegra. La actividad representó el cierre de esta misión bilateral.
El evento reunió a modelos vinculadas con el Asunción Fashion Week y se enmarcó en una estrategia orientada a posicionar la moda del oriente boliviano en nuevos mercados, al tiempo de fortalecer los lazos culturales y comerciales entre ambos países.
La jornada también convocó a empresarios integrantes de la Cámara Binacional, generando un espacio de encuentro entre referentes del sector económico y comercial de Bolivia y Paraguay.
La misión contó con respaldo institucional y la presencia de autoridades como el embajador paraguayo en Bolivia, Enrique Guerrero; el viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez; el presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Industrias Boliviano Paraguaya, José Luis Camacho; y Anwar Farah, titular de la IX Misión Comercial Bolivia–Paraguay 2026.
En ese contexto, Camacho destacó el crecimiento de la iniciativa, señalando que lo que en sus inicios parecía una idea lejana hoy se consolidó como una plataforma que vincula a ambos países, generando oportunidades de inversión, negocios y proyección internacional. Asimismo, resaltó que la cámara ya agrupa a más de 200 empresas.
Moda con identidad propia
La pasarela se dividió en dos momentos y presentó un total de 23 propuestas inspiradas en la riqueza cultural y natural del oriente boliviano. En la primera etapa, la colección “Nomokiri – Yasuruka” (Tierra Sagrada – Obra de Dios) propuso una visión introspectiva ligada a la espiritualidad y al vínculo con la tierra, reflejada en una paleta de tonos cálidos y elementos propios de la Chiquitania.
En la segunda parte, la propuesta se orientó hacia el universo guaraní, resaltando la fuerza del color y la energía compartida entre Bolivia y Paraguay, con inspiración en la flora, el agua y los paisajes del Chaco.
Diseño que fusiona tradición y modernidad
Las piezas llevan la autoría de los diseñadores bolivianos Carlos Javier Arauz y Fernando Justiniano, quienes desarrollan una propuesta que combina diseño contemporáneo con técnicas artesanales. Su trabajo se realiza en conjunto con comunidades chiquitanas y guaraníes, integrando tejidos en telar y detalles pintados a mano.
Cada creación se presenta como una manifestación que conecta arte, territorio e identidad cultural. Según explicó Arauz, la marca Hijos de Ramón refleja la esencia del diseño del oriente boliviano, incorporando elementos de las tradiciones guaraní y chiquitana, además del uso de fibras naturales y tejidos de palma.
El diseñador también expresó su satisfacción por presentar su trabajo en Paraguay, destacando que este logro representa un paso significativo en su trayectoria profesional y un objetivo que finalmente pudo concretar.

