La industria textil paraguaya proyecta un incremento del 4 % en sus exportaciones durante 2026, aunque el sector apunta a superar esa meta, a través de medidas estratégicas consideradas prioritarias. Entre estas se destacan la diversificación de mercados, una mayor integración en cadenas globales de valor y la búsqueda de un crecimiento sostenible y competitivo.
“El objetivo no es solo crecer, sino hacerlo de manera más rápida y con una oferta exportadora más sofisticada”, explicó Santiago Colombino, vicepresidente segundo de la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP), en diálogo con La Nación/Nación Media.
Según datos del gremio, los envíos de productos textiles han mostrado una tendencia creciente en los últimos años: entre 2018 y 2025, las exportaciones pasaron de USD 177 millones a más de USD 323 millones, lo que representa un aumento acumulado superior al 82 %, consolidando al sector como uno de los más dinámicos del país.
Colombino detalló que, con el objetivo de diversificar los destinos de los productos paraguayos, la industria trabaja coordinadamente con sus pares de Argentina y Brasil para avanzar en las negociaciones con la Unión Europea, buscando acelerar oportunidades dentro del marco del acuerdo Mercosur-UE. “Abrir nuevos mercados es esencial para reducir la dependencia de los destinos tradicionales y fortalecer la presencia internacional del sector”, señaló.
Sobre el acuerdo Mercosur-UE, el vicepresidente segundo del gremio indicó que su entrada en vigor representa una oportunidad significativa, ya que permite acceso preferencial a uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo. Esto no solo facilita la competitividad frente a otros países, sino que también impulsa la internacionalización de las pymes y atrae inversión extranjera. “El acuerdo puede actuar como un catalizador para mejorar los estándares de calidad, sostenibilidad y trazabilidad, posicionando al sector en nichos de mayor valor agregado y reforzando su reputación a nivel internacional”, concluyó.

