Inicio ActualidadFundación Paraguaya: 41 años ensamblando soluciones para un Paraguay sin pobreza

Fundación Paraguaya: 41 años ensamblando soluciones para un Paraguay sin pobreza

por Dora Benitez

Desde hace 41 años, la Fundación Paraguaya impulsa una convicción clara y desafiante: la pobreza multidimensional puede ser superada. Lo que comenzó como una visión audaz hoy se expresa como un gran rompecabezas social, en el que cada acción y programa cumple una función específica y, al integrarse, genera cambios reales en la vida de miles de familias.

 

La labor institucional se apoya en cuatro ejes estratégicos que funcionan de manera articulada: Microfinanzas, Educación Emprendedora, Escuelas Agrícolas Autosostenibles y el Semáforo de Eliminación de Pobreza. Estos pilares conforman un modelo integral, donde el Semáforo actúa como herramienta transversal para diagnosticar la situación de las familias, trazar metas y acompañar su progreso hacia mejores condiciones de vida.

 

Microfinanzas: inversión que impulsa autonomía

 

A lo largo de más de cuatro décadas, la organización ha otorgado 512.900 créditos y actualmente acompaña a más de 100.000 clientes activos, de los cuales el 92 % son mujeres. Esta cifra reafirma el enfoque en el fortalecimiento del emprendedurismo femenino y rural como motor de desarrollo económico y social.

 

La cartera incluye comités de mujeres, microempresas y líneas especiales para jóvenes, personas con discapacidad, vivienda, tecnología, educación, microfranquicias y producción agropecuaria. A ello se suman más de 44.000 servicios no financieros, orientados a consolidar capacidades y garantizar la sostenibilidad de los emprendimientos. Cada crédito representa un paso concreto en el proyecto de vida de una familia.

 

Educación Emprendedora: formación para liderar el futuro

 

Con 31 años de trayectoria, el programa de Educación Emprendedora surgió para acompañar a hijos e hijas de emprendedoras y hoy se expandió en más de diez iniciativas activas. Estas propuestas fortalecen habilidades, promueven la autonomía y abren oportunidades de desarrollo sostenible.

 

Solo en el último año, más de 32.000 personas participaron en programas como AWE, Junior Achievement, Educación Financiera, Emprendimientos Estudiantiles, Fútbol y Emprendedurismo, Olimpiadas del Semáforo y World Robot Olympiad, entre otros. Esta área prepara a jóvenes para convertirse en protagonistas de su propio futuro.

 

Escuelas Agrícolas Autosostenibles: aprender produciendo

 

Hace 23 años se puso en marcha un modelo educativo innovador basado en el principio de “aprender haciendo, vendiendo y ganando”. Sin depender de subsidios estatales, las Escuelas Agrícolas Autosostenibles forman a jóvenes rurales como emprendedores capaces de sostenerse por sí mismos.

 

Actualmente, el modelo está presente en 59 instituciones de 28 países y cuenta con más de 1.700 egresados. En Paraguay se destacan la Escuela Agrícola Cerrito, con un 115 % de autosuficiencia operativa; la Escuela Agrícola Belén, plenamente autosostenible y con fuerte inserción en mercados nacionales; y el Centro Educativo Mbaracayú, que ha acompañado a cientos de jóvenes —muchas de ellas indígenas y campesinas— en la construcción de un futuro profesional y comunitario.

 

El Semáforo: la herramienta que orienta el progreso

 

Implementado en 2009, el Semáforo de Eliminación de Pobreza es la metodología que integra todos los esfuerzos. Permite a las familias evaluar su situación en áreas clave como salud, educación, ingresos y vivienda, definir prioridades y avanzar de manera planificada desde condiciones críticas hacia niveles de bienestar sostenible.

 

En 17 años, el Semáforo fue aplicado más de un millón de veces en 60 países, beneficiando a más de 590.000 familias y siendo adoptado por más de 1.000 organizaciones. En Paraguay, sustenta la iniciativa Verdeate, que proyecta mejorar la calidad de vida de 100.000 familias en los próximos cinco años.

 

Solo en el último año se lograron avances concretos: miles de indicadores pasaron a verde, nuevos emprendedores rurales egresaron, cientos de jóvenes se capacitaron en oficios y numerosas mejoras en vivienda y salud impactaron directamente en el bienestar familiar.

 

Un rompecabezas en constante construcción

 

A 41 años de su creación, cada crédito entregado, cada joven formado y cada indicador superado se suma a una visión común: un Paraguay donde las familias sean protagonistas de su propio desarrollo. La experiencia demuestra que la pobreza no es un destino ineludible, sino un desafío que puede enfrentarse con innovación, articulación y confianza en las personas.

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