Las proyecciones para la próxima cosecha de soja y maíz zafriña se presentan favorables, con estimaciones de rindes promedio que anticipan un desempeño eficiente del sector. Así lo señaló Alex Roman, director ejecutivo de Agrotec, empresa del grupo Agrihold, que acompaña a los productores mediante la incorporación de nuevas variedades de semillas y un permanente respaldo técnico.
De acuerdo con el directivo, la recolección de la soja de invierno se iniciaría hacia finales de abril y se extendería durante mayo. En cuanto a la productividad, se estima un volumen que podría oscilar entre 1,3 y 1,6 millones de toneladas, cultivadas sobre una superficie aproximada de entre 600.000 y 800.000 hectáreas.
Dentro del esquema agrícola de invierno, la soja zafriña continúa afianzándose como una alternativa clave en Paraguay, especialmente a través de la implementación del sistema soja-maíz, una estrategia adoptada por numerosos productores para mejorar los niveles de rendimiento y rentabilidad. Si bien ocupa una menor extensión en comparación con la soja de verano, su finalidad principal es la obtención de semillas de alta calidad, esenciales para sostener el desempeño de las futuras campañas.
Agrotec ha intensificado el trabajo en la evaluación de la compactación del suelo, una problemática que se vio acentuada por un año marcado por lluvias intensas y el uso de maquinarias de gran porte. Según explicó Roman, la empresa impulsa prácticas como la rotación de cultivos y técnicas específicas de manejo del suelo, además de acciones de control de plagas y enfermedades, con el objetivo de mejorar la productividad de los lotes.
En este contexto, el ejecutivo destacó la evolución de la agricultura, que pasó del arado convencional a la siembra directa, luego a un mayor desarrollo de los agroquímicos y, más recientemente, a la incorporación de productos biológicos. Este enfoque busca lograr un equilibrio productivo y un mayor cuidado del ambiente.
Maíz zafriña: escenario favorable
En relación con el maíz zafriña, Roman indicó que la siembra temprana de la soja de verano permitirá ampliar el área destinada a este cultivo, generando condiciones más favorables. Las estimaciones apuntan a una superficie de entre 1,1 y 1,2 millones de hectáreas, con rindes promedio de 5.500 a 6.000 kilos por hectárea y una producción total cercana a las 6,5 millones de toneladas.
Asimismo, se prevé un aumento del consumo interno de maíz, impulsado por la puesta en marcha de nuevas plantas de etanol y el crecimiento de la industria frigorífica. Este escenario podría llevar a que hasta 3 millones de toneladas se destinen al mercado local, sin dejar de lado la mayor demanda proveniente de Brasil, asociada al incremento en la producción ganadera, avícola y porcina.
Frente al sostenido aumento de los costos de producción, el desafío para los productores pasa por mejorar la eficiencia por hectárea. En ese sentido, Agrotec apuesta por el uso de tecnología adecuada, semillas certificadas y estrategias más precisas para interpretar las variables agronómicas. “La rentabilidad del productor depende del buen manejo del suelo, de la correcta elección de semillas y de un tratamiento adecuado de cada parcela”, concluyó Roman, resaltando que un equipo de unos 80 profesionales acompaña de forma permanente a los productores en más de 300 establecimientos a nivel país.

